En mi cabeza, suena y suena esa frase con una vocecita chillona, la de una niña que sentía que el mejor refugio del mundo eran esos brazos. "Abrazame y nunca me sueltes", la frase se repite una y otra vez en mi mente, era la unica forma de que me abrazaras por largo rato.
La frase se une a las tardes -que para ese entonces eran aburridas- en el museo viendo y viendo cuadros, donde amé hasta hoy en día "La persistencia de memoria" de Dalí. Los días de museo, aquellos dias donde la mejor recompensa era un jugo de caña al finalizar el paseo.
Las tardes donde te observaba leyendo. He ahi mi amor por los libros, queria ser como tu. No en vano aprendí a leer a los 4 años, no en vano uno de mis primeros libros fue "metamorfosis" de Kafka. No en vano terminé estudiando filosofía, aunque mi primera opcion era "historia" y sólo porque tu amas la historia.
Recuerdo a mi mamá alarmada, cuando ambos deciamos "nosotros no somos de este planeta, somos inmortales nunca moriremos" Ese pequeño juego me marcó tanto que ahora sufro del complejo "Dorian Gray"
Recuerdo mucho más cuando ella preguntaba "¿Ustedes creen en Dios?" y ambos respondiamos "No, porque somos ateos" Ahora soy atea. Y que decir de las tardes de flojera? Cuando nos preguntaba "¿ustedes no piensan hacer nada" y deciamos "No, porque somos artistas" Ahora yo soy artista, vivo por y para hacer arte. Pero el verdadero significado de eso lo aprendí viendote, y no hay mejor forma de definir que es hacer arte que esto: "Jodiendose" Dandole vueltas a la mente, experimentando, probando y desvelandose para poder crear.
Querías un hijo y la forma de poder compartir eso era llevandome al parque a volar papagayos -Aunque nunca pude hacerlo sola- O pasar tardes viendo Dragon Ball Z. El día más feliz del año era el día del tipografo, tu unico día libre en el trabajo y en el que yo estaba felíz porque "Mi papá me trajo y me viene a buscar hoy al colegio"
Te debo la vida y quien soy, los vicios: el alcohol y el cigarro, pues aunque no me enorgullezco has sido tu la imagen de ellos, Los libros y esa biblioteca casera donde encontré mi primer libro de Wilde. Mi formacion izquierdista, la tuya ciega, la mía que esperaba algo más. La trova de Silvio, el amor a la Negra Mercedes, el respeto a Alí.
Ya no hay conversas divertidas, ya no somos esos seres inmortales de otro planeta. Ya no nos hablamos sino para almorzar, usar la pc e intercambiar cigarros, de vez en cuando cuando escuchas Silvio y cambias la canción y yo desde acá te grito: "¡Dejala, que esa es fina!"
Cumplí todo lo que me pediste, entre esas cosas cuando me decias "te puedes tatuar cuando seas mayor de edad" lo hice, pero nunca hemos hablado del tema, ni siquieras has visto mi brazo. y cuando hace unos 7 años también dijiste: "Si fumas, no lo hagas de mi por favor" y aunque no lo hago, a diario compartimos cigarros como complices, cuando a uno de los dos nos falta.
Aunque no lo sepas a ambos nos une el problema del alcohol, veo como te hundes, sales y vuelves a caer. Yo con suerte lo supero. Tu por mala suerte sigues en sus brazos. Y me duele verte así y es que ahora entiendo lo que es tratar de huir de la realidad con unas cuantas botellas, pero entiendo que la realidad siempre estará por lo que decidí no seguir cayendo en sus redes.
Y escuchamos la misma música, cantamos y amamos las mismas canciones, nos emborrachamos y fumamos al mismo tiempo: Tu en la sala de la casa y yo cerca en mi cuarto o en cualquier otro lugar. Esperando dejar a un lado el orgullo y tener el valor de decirte de nuevo:
La frase se une a las tardes -que para ese entonces eran aburridas- en el museo viendo y viendo cuadros, donde amé hasta hoy en día "La persistencia de memoria" de Dalí. Los días de museo, aquellos dias donde la mejor recompensa era un jugo de caña al finalizar el paseo.
Las tardes donde te observaba leyendo. He ahi mi amor por los libros, queria ser como tu. No en vano aprendí a leer a los 4 años, no en vano uno de mis primeros libros fue "metamorfosis" de Kafka. No en vano terminé estudiando filosofía, aunque mi primera opcion era "historia" y sólo porque tu amas la historia.
Recuerdo a mi mamá alarmada, cuando ambos deciamos "nosotros no somos de este planeta, somos inmortales nunca moriremos" Ese pequeño juego me marcó tanto que ahora sufro del complejo "Dorian Gray"
Recuerdo mucho más cuando ella preguntaba "¿Ustedes creen en Dios?" y ambos respondiamos "No, porque somos ateos" Ahora soy atea. Y que decir de las tardes de flojera? Cuando nos preguntaba "¿ustedes no piensan hacer nada" y deciamos "No, porque somos artistas" Ahora yo soy artista, vivo por y para hacer arte. Pero el verdadero significado de eso lo aprendí viendote, y no hay mejor forma de definir que es hacer arte que esto: "Jodiendose" Dandole vueltas a la mente, experimentando, probando y desvelandose para poder crear.
Querías un hijo y la forma de poder compartir eso era llevandome al parque a volar papagayos -Aunque nunca pude hacerlo sola- O pasar tardes viendo Dragon Ball Z. El día más feliz del año era el día del tipografo, tu unico día libre en el trabajo y en el que yo estaba felíz porque "Mi papá me trajo y me viene a buscar hoy al colegio"
Te debo la vida y quien soy, los vicios: el alcohol y el cigarro, pues aunque no me enorgullezco has sido tu la imagen de ellos, Los libros y esa biblioteca casera donde encontré mi primer libro de Wilde. Mi formacion izquierdista, la tuya ciega, la mía que esperaba algo más. La trova de Silvio, el amor a la Negra Mercedes, el respeto a Alí.
Ya no hay conversas divertidas, ya no somos esos seres inmortales de otro planeta. Ya no nos hablamos sino para almorzar, usar la pc e intercambiar cigarros, de vez en cuando cuando escuchas Silvio y cambias la canción y yo desde acá te grito: "¡Dejala, que esa es fina!"
Cumplí todo lo que me pediste, entre esas cosas cuando me decias "te puedes tatuar cuando seas mayor de edad" lo hice, pero nunca hemos hablado del tema, ni siquieras has visto mi brazo. y cuando hace unos 7 años también dijiste: "Si fumas, no lo hagas de mi por favor" y aunque no lo hago, a diario compartimos cigarros como complices, cuando a uno de los dos nos falta.
Aunque no lo sepas a ambos nos une el problema del alcohol, veo como te hundes, sales y vuelves a caer. Yo con suerte lo supero. Tu por mala suerte sigues en sus brazos. Y me duele verte así y es que ahora entiendo lo que es tratar de huir de la realidad con unas cuantas botellas, pero entiendo que la realidad siempre estará por lo que decidí no seguir cayendo en sus redes.
Y escuchamos la misma música, cantamos y amamos las mismas canciones, nos emborrachamos y fumamos al mismo tiempo: Tu en la sala de la casa y yo cerca en mi cuarto o en cualquier otro lugar. Esperando dejar a un lado el orgullo y tener el valor de decirte de nuevo:
"Abrazame y nunca me sueltes"